Archive for 29 marzo 2011

5 Buenas Ideas Para: Recibir el Horario de Verano

Y pues de nueva cuenta llega a nuestro país el horario de verano. Esto significa que a partir de la madrugada del próximo 3 de Abril tendremos que adelantar 1 hora nuestros relojes. Obviamente a nadie le gusta que se nos quite una hora de nuestra existencia, sin embargo es cierto también que esto nos trae muchos beneficios, como por ejemplo que tarde más en anochecer, lo cual representa en algunos casos un significativo ahorro en el recibo de la luz. ¿Tú estas de acuerdo con el horario de verano? ¿Porqué? ¿Que beneficios representa para ti y tu familia? ¿Están ya preparados para recibirlo? ¿De que modo?

Y definitivamente siempre hay maneras para poder hacer de la llegada del horario de verano en lugar de una pesadilla, algo llevadero si es que tomamos previsiones. A continuación menciono 5 básicas, bastante sencillas y quizás hasta obvias ideas para recibir el nuevo cambio de horario sin que nos tome desprevenidos. Si tu tienes alguna que no haya mencionado, te invito a participar compartiéndola.  Salute!

1. Visualización. O dicho de otro modo más popular… resignación. Aunque claro que más que resignarse, el punto es desde ya empezar a pensar en el hecho de que nos guste o no, el cambio de horario se va a dar, así que es mejor en lugar de negarlo, hacer previsiones sobre empezar ahora si a dormirse temprano, aceptar el cambio de horario como algo necesario aunque no precisamente agradable, planear como voy a manejar mis actividades a partir de que entre el horario, etc.

2. Hablarlo en familia. Si desde ya además de empezarnos a mentalizar en la entrada del cambio de horario, nos tomamos unos minutos para platicarlo en familia, se nos facilitará mucho más el saber como serán las cosas a partir de ese día, y que podemos esperar si nos organizamos entre todos en cuanto a la hora de levantarse, ir a las escuelas, trabajos, etc. A final de cuentas el tiempo sigue su curso, y no se puede dar uno el lujo de quedarse dormido para luego salir a las carreras.

3. Poner los relojes en tiempo. La ventaja de que el horario de verano entre en la madrugada del Domingo, es que ya desde el sábado podemos cambiar el reloj, y así desde más temprano irnos acostumbrando para que no nos pegue tan duro el Lunes. Y el propósito claro es en ir ensayando, yéndose uno a acostar por ejemplo a las 10:00pm aunque en realidad sean las 9:00.Es difícil y cuesta pero pensándolo bien vale la pena hacerlo para así no pagar las consecuencias después.

4. Dejar preparado todo un día antes. Es increíble pero si la noche anterior dejamos ya preparados uniformes, ropa, zapatos, mochilas, lunchs, papeles e incluso algo ya recogida la casa, se siente uno menos presionado al día siguiente cuando nos despertamos, lo cual nos hace perder menos tiempo de andar buscando algo, y que trae por consecuencia que nos ayuda a salir en tiempo y sin el estrés de dejar todo en desorden.

5. Buena disposición. ¿De que sirven tantas buenos deseos si no existe la voluntad para hacerlos? Si se quiere ser efectivo, hay que tener la disposición y la voluntad para conseguirlos. Piensa que de nada sirve lo que uno se proponga si en realidad no se quiere hacer, y ahí nada, ni nadie nos podrá ayudar, sino somos primeramente nosotros mismos los que decidamos ayudarnos. Así que si tu propósito ahora que entra el horario de verano es en verdad hacerlo menos pesado y más llevadero no sólo para ti sino para toda tu familia, comienza entonces por pensarlo menos y poner manos a la obra. No es tan difícil después de todo. 

Papás Barco: El Reto de la Disciplina

Hay que aceptarlo: A muchos de nosotros que actualmente tenemos hijos adolescentes, nuestros padres nos educaron bajo parámetros bastante diferentes a los de hoy: Horarios de llegada restringidos, los amigos debían ser conocidos en casa, cumplir con la escuela, ayudar en casa, toda una serie de requerimientos y reglas ya que nos toco ser una generación de andar como se decía comúnmente “En cortito”.

Pero ahora las cosas han cambiado… Y mucho. Quizás algunos de nosotros no lo notemos, para otros quizás se este haciendo normal, pero lo que si es un hecho, es que lograr con nuestros hijos lo que lograron nuestros padres con nosotros en su momento, se esta convirtiendo ante nuestros ojos en algo así como una misión imposible.

 ¿Y porque de repente nos damos cuenta que ejercer disciplina en nuestros adolescentes se ha convertido en toda una odisea de gritos y aspavientos? Probablemente porque desde pequeños en lugar de darles lineamientos y reglas, los dejamos hacer su santa voluntad, o dicho de otra manera:  Nos convertimos en papás barcos, con una disciplina tan relajada que ahora vemos con horror que quizás estamos perdiendo el control sobre ellos, y son ellos ahora los que ejercen el control sobre nosotros.

Sin embargo, no todo está perdido y aunque no lo creas, estamos en estupendo tiempo de volver a tomar las riendas de lo que parece quizás perdido. Los adolescentes están en una etapa tan vulnerable y en busca de su propia identidad e independencia que es entonces el mejor momento para que de una manera inteligente de nuestra parte y sin utilizar el abuso de autoridad que ahora queramos ejercer sobre ellos, podamos conseguir que obedezcan cuando les pedimos que hagan ciertas tareas asignadas.

¿Quién no se ha dado cuenta al estar recogiendo el tiradero de la casa, con que tenemos los decibeles de nuestra voz a todo volumen tratando que nuestros hijos tiendan su cama, recojan su ropa o se pongan hacer cualquier cosa sin resultado alguno? Y de repente estamos en pleno campo de batalla con ellos amenazándolos con cualquier cantidad de castigos, y ellos contestando también a gritos o peor aun sin hacernos el más mínimo caso, lo cual finalmente termina en que nosotros seguimos haciendo de lo que nos quejábamos, y ellos siguen sin inmutarse ¿Te suena conocido?

Pues bueno te presento algunas ideas que no solo te ayudaran como padre a no volverte loco o loca, sino que además servirán para limar asperezas con nuestros hijos y llevar así,  una relación más sana.

1. Admite tus errores. Si, se que puede sonar algo “riesgoso” reconocer que mucho de estos problemas son principalmente nuestros, pero si queremos tener ante nuestros adolescentes credibilidad y congruencia, el primero paso es ser honestos con ellos y hacerles saber que si has sido permisivo muchas veces con sus obligaciones es porque tu lo has permitido. Tampoco se trata de hacer una sesión de culpas y recriminaciones, pero si ser firmes y comunicarles que si hasta la fecha les has permitido malas actitudes o no cooperar con las tareas de la casa, eso ya es pasado y ahora habrá cambios radicales. Algo que es muy importante aclarar: No se te ocurra por ningún motivo iniciar tus cambios mientras tu hijo esta escuchando su Ipod o jugando con su Xbox, mejor llevalos a un lugar neutral fuera de casa como una cafetería, así ellos se sentirán apreciados e importantes como personas adultas. También es muy buena idea elaborar una lista con las actividades que se deben llevar a cabo, y que escojan las que les resulten fáciles y agradables de poder cumplir.

2. Elabora un plan. ¿Te ha sucedido que a punto de acabar las vacaciones tus hijos se resisten a irse a la cama temprano y como consecuencia el primer día de clases se convierte en toda una pesadilla? Pues bien, así como en el anterior punto lo importante es dialogar y llegar a acuerdos, aquí lo que funciona es exponer con claridad y firmeza tus intenciones, hacerles saber que es importante dormirse a cierta hora, y que es necesario entre todos hacer todo lo posible para conseguirlo. Pero no te presentes como una dictadora, permíteles también opinar y dar sugerencias, así ellos se sentirán escuchados, y tendrás mas probabilidades que se comprometan y cumplan con lo acordado. Usen recordatorios ya sean escritos, por computadora o como mejor les acomode para así animarse a seguir adelante con sus propósitos.

3. Sean constantes. Recuerda que según los expertos, se necesitan tres semanas para formar un nuevo hábito y al menos seis meses para que se realice en automático. Así que entonces, la paciencia y la consistencia serán lo que nos ayude a continuar, y a no bajar la guardia a causa de un momento de debilidad o cansancio. Claro que decirlo es más fácil que hacerlo, no te desanimes si llega un día que parezca que todo vuelve a lo mismo, vuelvan a platicar y asegurate de hacerlo sin falta al siguiente día. Elógialos cuando sin pedírselos hagan sus deberes, pero tampoco los critiques si llegan a fallar, anímalos y diles que aunque es difícil y pesado de principio, con el tiempo se amoldaran.

4. No grites. Es común guardarnos todo lo que les pasamos a nuestros hijos, hasta que llega el momento que explotamos y comenzamos a gritarles para luego sentirnos fatal. En lugar de llevarnos por nuestra frustración de ese momento, intentemos hablar con ellos desde un principio con firmeza y asertividad, haciéndoles saber que no estas dispuesto a repetir mas de una vez lo que les pides. Si existe alguna razón por la cual no lo pueden hacer cuando se los pides, que te expliquen el porque, y si es aceptable, dale un plazo, pero subráyale que no debe ni retrasarse más, ni repetirse. Cuando les comunicas amablemente pero con autoridad lo que les corresponde hacer, te evitará futuras confrontaciones verbales innecesarias, y le permitirá a tu adolescente a no esperar a que en verdad te enfurezcas para saber que ahora si va en serio.

Ser padre de adolescentes y pre adolescentes no es tarea sencilla, y más en una edad en la que ellos creen tener siempre la razón, por lo cual resulta siempre importante practicar el dialogo franco, pero al mismo tiempo firme que nos ayude a que ellos sepan que aunque les amamos y estamos dispuestos a ser sus amigos, ante todo somos sus padres y como tales, deben respetar las normas que se les establecen por su bienestar y el de toda la familia.

Si tienes alguna otra sugerencia te invitamos a compartirla con toda nuestra comunidad y así beneficiarnos todos en conjunto. Que tengan un feliz fin de semana y que lo disfruten siempre en el calor de la familia. Salute!

¿Malos Hábitos o Simplemente Distracción?

Leyendo uno de los últimos posts de Omar Carreño autor del gran blog “Análisis Realista” acerca de “¿Por qué ser productivos?” Además de una pregunta que leí en un blog en inglés y que llamó mucho mi atención (“¿Te distraes con facilidad?”) me puse a pensar que tanto influyen los malos hábitos adquiridos a lo largo de nuestra vida en nuestras actividades diarias, y cuando es que simplemente no me concentro por andar viendo otras cosas. Dicho en otras palabras ¿Qué me distrae de mis quehaceres?

Reconozco que no soy muy buena con las listas de tareas, ya que como suele suceder, conforme pasan las horas alguna nueva y no esperada hace su aparición. Sin embargo agradezco desde el fondo de mi alma la agenda que tengo en mi celular, ya que ahí voy planeando actividades de gran importancia y que de no ser porque me las recuerda, se quedarían en algún rincón de mi pésima memoria.

Aún así creo que todos en algún momento de nuestras estresadas vidas nos hemos llegado a preguntar: “¿Cómo fue que me llene de tantas cosas?” Y no es que uno no quiera dejarlas de lado, sino que más bien nos esforzamos tanto que finalmente terminamos en donde mismo: Sin hacer nada.

Aquí entonces es cuando es conveniente ver que es lo que estamos haciendo mal, ¿Será que al poner toda mi buena disposición por llevar a cabo mis pendientes sucede algo que me distrae de mi cometido? O ¿Más bien será que tengo un mal hábito arraigado por dejar las cosas postergadas para más tarde o peor aún… para un mañana cercano?

Bien dice el dicho: “No dejes para mañana lo que puedes hacer HOY” sin embargo, no todos lo vemos así. Habemos quienes pensamos: “Si claro, hay un gran desorden en mi clóset pero no hay problema, el fin de semana lo arreglo” y pasa todo un mes y quizás más, sin siquiera hacer por lo menos un plan de ataque. O quizás eres del tipo que ves tu escritorio con montones de papeles revueltos y estás ya comenzando a ordenarlos, cuando recuerdas que tienes que sacar la basura, o te topas con un folleto que te pones a leer y luego te sales al patio, regresas, te acuerdas que hay que comprar algunas cosas y en cuanto menos te lo esperas, resulta que ya no recuerdas para que estabas en tu escritorio y tus buenas intenciones solo se quedaron en eso… intenciones.

Obviamente estoy hablando de dos situaciones completamente diferentes ya que en la primera es intencional el dejar de ser productivos con nuestro día, evitando lo que sabemos debemos hacer tarde que temprano, aunque así sea mejor tarde, muy tarde. Pero en la segunda, más bien quizás lo que nos distrae no sean en si cosas malas, pero que como no las ponemos en orden y por prioridades nos quitan del buen camino de poder comenzarlas.

Reconozco que yo soy del segundo tipo, y por eso me apego lo más que puedo a mi agenda, sin embargo suele sucederme que me organizo de una manera tan desorganizada, que aunque si cubro algunos de mis pendientes, al final me entra una gran frustración porque recuerdo cosas que de haber planeado por escrito, hubiese también hecho o al menos adelantado.

Es por eso que una buena lista donde apuntemos nuestros pendientes del día no viene nada mal, y si ayuda mucho cuando en verdad estamos en la disposición de realizarlos. Se que cada quien en lo personal tendrá su opinión respecto a la utilidad de una sencilla lista, y quizás haya quienes piensen que es mejor ir haciendo las cosas conforme se  vayan presentando, o quizás este el pesimista que ni con una lista halle la salida. Todo está en que valor le damos a lo que hacemos y como queremos hacerlo.

Claro que no pretendo dar a entender que me he convertido en una especie de super heroína por planear mis tareas, pero reconozco que si me han ayudado bastante porque es bien cierto también que saturarse de actividades es malo en extremo y solo conduce a rendirse a causa del cansancio.

Así que aquí queda también otra actividad por en listar: Un buen descanso, ya que desconectarnos aunque sea unos cuantos minutos de un ajetreado día es ingrediente indispensable para así conseguir todos nuestros propósitos y compromisos.

¿Tu cómo te consideras? ¿Tienes malos hábitos o simplemente es que te distraes? ¿Cuáles son tus distractores? ¿Cómo piensas que podrías corregir cualquiera de las dos? Como siempre agradecemos nos dejen sus comentarios o lo que quieran compartir con este su espacio familiar. Les deseamos un grandioso día y que lo disfruten en calor familiar. Salute! 

Los Favoritos Para Leer y Comentar de Me Suena Familiar #2

Y si eres de los que te gustan leer y comentar blogs aquí les dejamos los que a nuestra consideración fueron los mejores posts del mes. Si tienes alguno más para recomendar, te invitamos a que nos mandes el link. Que tengan un excelente fin de semana lleno de amor y descanso familiar. Salute!

Minimalismo y bienestar:

“¿Reciclas o separas? La semántica que moldea la actitud” de “Sostenibilidad y Minimalismo”

“Minimaliso: No se trata sólo de pertenencias materiales” de “Análisis Realista”

“El veneno de la publicidad” de “Choco Buda”

Finanzas Personales:

“Cambios y Compromiso”  de “Rico y Feliz”

“Tuve un bebé ¿Me puedo comprar una Mami Van?”  de “El Peso Nuestro”

“Siempre hay cosas por las que vale la pena pagar”  de “Blog y Lana”

Salud y Nutrición:

“10 alimentos aburridos y cómo volverlos antojables”  de “Fácil de Digerir”

Hogar y Familia:

“A Cleaning Routine that Works for You”  de “Organizing Yoy Way”

Y si les acaban las ideas para el menú de la semana les recomendamos visiten la pagina de Queso Philadelphia:

http://www.philadelphia.com.mx/

Como Atender y Amar a Nuestras Visitas y No Enloquecer En El Intento

Algunos las amamos, otros les tememos y unos más quisiéramos que  solo se tratará de un mal sueño del cual se pudiera despertar lo más pronto posible, me refiero por supuesto a las visitas. Quien ha recibido en alguna época del año en algún momento de su vida, ya sea amigos o familiares de visita, sabrá lo complejo y desquisiante que es regularmente lograr la armonía en un hogar acostumbrado a la rutina de lo cotidiano. Y no que uno no amé recibir a los lejanos viajeros que nos alegran la vida con su llegada después de un largo tiempo sin verlos, sino que el proceso de poder atenderlos de la manera más adecuada, cómoda y eficaz puede llegar incluso a convertir el más sincero hospedaje en toda una pesadilla.

Sin embargo, las buenas noticias es que SI podemos conseguir la tan anhelada y soñada feliz recepción de visitantes y por lo tanto hacer más tolerable y agradable para nosotros su estancia. Y ya que para todo se necesita primeramente buena voluntad, si eres de lo que puedes hacer pequeños sacrificios, entonces te resultará más sencillo llevar a cabo las siguientes recomendaciones:

  1.  La planeación ante todo. Si te organizas con tiempo suficiente (unos dos o tres meses) antes de la inminente llegada de tus visitantes te será más fácil saber que necesitas. Si ya sabes cuantas personas estarán en tu casa, planea junto con los demás miembros de tu familia, que habitaciones se asignarán a tus visitas, quién cederá su recamara o cama, cuales serán los horarios de uso de los baños, quien se ofrecerá a sacar a pasear a los visitantes, dividir la limpieza de la casa para que sea menos pesada, etc. Una buena idea es tener una pequeña agenda y así recordar todo esto, ya que una buena organización no puede ser remplazada.
  2. Haz unión y vencerás. Es cierto que las desavenencias son algo común que se presenta en una casa ya de por si llena, y ahora tenerla con quizás el doble de sus usuales ocupantes puede llegar a convertir un santuario de tranquilidad en un verdadero campo de batalla. Lo mejor entonces es platicar desde antes todos juntos como familia sobre lo que viene, tomando conciencia que aunque todos somos diferentes y es probable que se presenten desacuerdos, lo más importante es en lo posible tratar de llevar la fiesta en paz, practicando la paciencia y la tolerancia. Tarea nada fácil pero tampoco imposible, recordando que el tenerlos no es de por vida y pasará quizás un buen tiempo para que se repita.
  3. Un de los tantos puntos de diario conflicto al tener a nuestra visita son los alimentos, ya que todos tienen gustos y formas diferentes para prepararlos y consumirlos. Investiga con tiempo que les gusta a tus invitados, si hay alguno de ellos que sea alérgico a algún ingrediente o si tienen hábitos como el no consumir carnes. Si sabes que se sienten más cómodos preparando ellos mismos su comida, establece horarios para así cederles el uso de la cocina a sus anchas.
  4. Diversión a granel. Si ya es de por si difícil ponerse de acuerdo entre los mismos miembros de una familia en lo que van a ver por televisión, ahora imagínate con otras personas de gustos diferentes en tu casa. No permitas que los tiempos de ocio se reduzcan a ver a que canal cambiarle y volverlo un motivo más de pelea. Intenten sobre todo por las noches, organizar juegos entre todos, pueden ser de mesa o propuestos, aquí la idea es promover la unidad, la diversión y no aumentar el apego a la tele. Puede ser también buena idea ir a rentar 2 peliculas, una del gusto de tu familia y la otra del gusto de tus invitados, para así hacer una noche de cine diferente. También durante el día se puede organizar una salida a algún parque o centro recreativo y así estar lo menos posible encerrados.

Como ves, tener visitas no es en realidad tan terrible si se toman con tiempo previsiones y se planea que hay que hacer cada día que permanezcan con nosotros, entendiendo que aunque en ocasiones es pesado y molesto poder ser el anfitrión perfecto, será más sencillo si mejor buscamos el lograr un tiempo de calidad y calidez entre todos.

¿Se te ocurre alguna otra idea para poder atender visitas? Como siempre te invitamos a compartirlas, y a que expongan tanto sus dudas como sugerencias. Nos despedimos y les deseamos un hermoso y familiar día y una más que excelente semana a todos ustedes. Salute! 

A %d blogueros les gusta esto: