Archive for the ‘Educación’ Category

De Panzazo

Esta a punto de estrenarse en las salas del cine nacional la peli-documental (la verdad es que no se como llamarle) “De panzazo” realizado por el comunicador mexicano Carlos Loret de Mola, y en el cual de manera cruda se muestra la “realidad” de la educación en México.

Desde autoridades indolentes hasta la frustración de alumnos de bajos recursos que imploran por mejores condiciones de enseñanza, el documental nos va mostrando las fallas, vacíos y desinteres por no buscar dar solución tanto a quienes enseñan como los que anhelan aprender, las herramientas necesarias para conseguirlo.

De ahí entonces que quiero preguntarles en este día su opinión respecto a este filme, pero más que nada el que opinan como padres, quizás alumnos o simples ciudadanos, acerca de la calidad de la educación actual en nuestro país. ¿Creen que cubre las expectativas deseadas? ¿En realidad esta por los suelos? ¿Que se podría hacer para cambiar el panorama actual de esta triste situación?

Les dejo algunos links que muestran adelantos de esta película, y si alguien ya tuvo la oportunidad de verla, le pido nos comparta sus impresiones de la misma. Creo que el saber que pensamos cada uno, nos ayudará mejor a profundizar en la manera en que como ciudadanos vayamos a enfrentar el problema de raíz. Ya que la indiferencia, la indolencia pero sobre todo la ignorancia, solo lograran que en lugar de avanzar, nos quedemos mas estancados de como ahora estamos. Que sigan teniendo un excelente y familiar día. Salute!

Sitio web de la película “De panzazo” — http://depanzazo.mx/

Trailer de la película 

Leer: Misión Imposible

Para nadie ha pasado desapercibido que en las pasadas semanas se dio una autentica batalla mediática tanto en medios de comunicación formales como la televisión y el periódico, así como entre los no tan formales como las redes sociales en Internet, acerca de las tristes metidas de pata de algunos de los posibles candidatos a ser presidente de México sobre sus pobres conocimientos y muy marcada ignorancia en cuanto a que tanto y sobre que, han leído. Y mientras algunos nos dimos a la tarea de satanizar y condenarlos por ni siquiera saberse los autores de los libros que “marcaron su vida”, la realidad es que lo único que finalmente salió a relucir de todo esto es que en México en cuanto a cuantos libros lee una persona promedio por día, difícilmente llega siquiera a eso: por día.

Las cifras son duras y muestran que México es casi un país de analfabetas, donde leer es un reto al que ni por medio de spots publicitarios y ruegos de nuestras instituciones a leer aunque sean 20 minutos al día sirven. Al mexicano no le interesa leer, tampoco ir a ver espectáculos de cultura como danza, teatro o conciertos de música clásica. Simplemente es algo que no se nos da, y la verdad, lo único que nos debería dar, sería vergüenza ya que preferimos lo chafo, lo burdo y lo simple para tratar de formarnos un criterio más bien deforme.

Y no quiero que nos echemos la culpa completamente, ya que en mucho han tenido su parte de culpa nuestras autoridades, en las que el sistema educativo que nos han recetado por bastantes años, cada vez cae más y más bajo, y donde al parecer cada día más nos volvemos a acercar a esos tiempos en que era preferible tener al pueblo sumido en la ignorancia que todo lo consuela, para así tenernos controlados y sin armas para opinar o pensar libremente.

La educación en nuestro querido México es pobre, es insuficiente y dista mucho de ser equitativa y de calidad de primer mundo, ya que al parecer la única manera para según obtenerla es teniendo dinero, y aún así resulta que en los exámenes internacionales ni siquiera las escuelas privadas salen muy bien libradas en cuanto a excelencia en conocimientos básicos.

Y todo esto tiene una simple raíz: la falta de lectura. Nos va mal en Matemáticas, español, historia, geografía, biología, etc. y todo se debe a que no sabemos leer correctamente, no entendemos lo que aprendemos, interpretamos erróneamente lo que nos enseñan e incluso escribimos de una manera espantosa y todo por el mismo motivo: la falta de lectores formados desde la niñez.

Y no se trata de imponer el leer, pero así como nos impusieron a ver la televisión y sus monitos desde que eramos chiquitos para así entretenernos y no molestar a los adultos, así deberían habernos inculcado el leer: como un buen hábito que  trae beneficios invaluables para toda la vida.

Se que a varios les molestaran mis palabras, y sinceramente lo último que pretendo es ser la Juana de Arco de la lectura en México, ya que mis motivos son los de en verdad causar una ampolla entre todos aquellos que se sienten genuinamente preocupados por lo que les enseñan a sus hijos en la escuela, por lo que ven en la tele o la Internet y que ya no saben de que manera arrancarlos de las garras de los videojuegos. Mi motivo es pues por México, y por un futuro en el que cada vez se hace más patente que la violencia, la corrupción y la falta de oportunidades es por causa de la mala formación cultural entre quienes no tienen acceso (y en verdad anhelan tenerlo) a una educación de excelencia, comenzando por buenos libros.

Quizás no sea tan tarde aún para ir y comenzar a leer… o enseñar a otro el amor por la lectura.  Tu, ¿Qué opinas? y les deseamos de corazón tengan un día lleno de amor en familia. Salute!

“Prohibido pensar” – Las Rayas de la Cebra – Verónica Murguía

 ¡De panzazo! un documental por Carlos Loret de Mola

Papás Barco: El Reto de la Disciplina

Hay que aceptarlo: A muchos de nosotros que actualmente tenemos hijos adolescentes, nuestros padres nos educaron bajo parámetros bastante diferentes a los de hoy: Horarios de llegada restringidos, los amigos debían ser conocidos en casa, cumplir con la escuela, ayudar en casa, toda una serie de requerimientos y reglas ya que nos toco ser una generación de andar como se decía comúnmente “En cortito”.

Pero ahora las cosas han cambiado… Y mucho. Quizás algunos de nosotros no lo notemos, para otros quizás se este haciendo normal, pero lo que si es un hecho, es que lograr con nuestros hijos lo que lograron nuestros padres con nosotros en su momento, se esta convirtiendo ante nuestros ojos en algo así como una misión imposible.

 ¿Y porque de repente nos damos cuenta que ejercer disciplina en nuestros adolescentes se ha convertido en toda una odisea de gritos y aspavientos? Probablemente porque desde pequeños en lugar de darles lineamientos y reglas, los dejamos hacer su santa voluntad, o dicho de otra manera:  Nos convertimos en papás barcos, con una disciplina tan relajada que ahora vemos con horror que quizás estamos perdiendo el control sobre ellos, y son ellos ahora los que ejercen el control sobre nosotros.

Sin embargo, no todo está perdido y aunque no lo creas, estamos en estupendo tiempo de volver a tomar las riendas de lo que parece quizás perdido. Los adolescentes están en una etapa tan vulnerable y en busca de su propia identidad e independencia que es entonces el mejor momento para que de una manera inteligente de nuestra parte y sin utilizar el abuso de autoridad que ahora queramos ejercer sobre ellos, podamos conseguir que obedezcan cuando les pedimos que hagan ciertas tareas asignadas.

¿Quién no se ha dado cuenta al estar recogiendo el tiradero de la casa, con que tenemos los decibeles de nuestra voz a todo volumen tratando que nuestros hijos tiendan su cama, recojan su ropa o se pongan hacer cualquier cosa sin resultado alguno? Y de repente estamos en pleno campo de batalla con ellos amenazándolos con cualquier cantidad de castigos, y ellos contestando también a gritos o peor aun sin hacernos el más mínimo caso, lo cual finalmente termina en que nosotros seguimos haciendo de lo que nos quejábamos, y ellos siguen sin inmutarse ¿Te suena conocido?

Pues bueno te presento algunas ideas que no solo te ayudaran como padre a no volverte loco o loca, sino que además servirán para limar asperezas con nuestros hijos y llevar así,  una relación más sana.

1. Admite tus errores. Si, se que puede sonar algo “riesgoso” reconocer que mucho de estos problemas son principalmente nuestros, pero si queremos tener ante nuestros adolescentes credibilidad y congruencia, el primero paso es ser honestos con ellos y hacerles saber que si has sido permisivo muchas veces con sus obligaciones es porque tu lo has permitido. Tampoco se trata de hacer una sesión de culpas y recriminaciones, pero si ser firmes y comunicarles que si hasta la fecha les has permitido malas actitudes o no cooperar con las tareas de la casa, eso ya es pasado y ahora habrá cambios radicales. Algo que es muy importante aclarar: No se te ocurra por ningún motivo iniciar tus cambios mientras tu hijo esta escuchando su Ipod o jugando con su Xbox, mejor llevalos a un lugar neutral fuera de casa como una cafetería, así ellos se sentirán apreciados e importantes como personas adultas. También es muy buena idea elaborar una lista con las actividades que se deben llevar a cabo, y que escojan las que les resulten fáciles y agradables de poder cumplir.

2. Elabora un plan. ¿Te ha sucedido que a punto de acabar las vacaciones tus hijos se resisten a irse a la cama temprano y como consecuencia el primer día de clases se convierte en toda una pesadilla? Pues bien, así como en el anterior punto lo importante es dialogar y llegar a acuerdos, aquí lo que funciona es exponer con claridad y firmeza tus intenciones, hacerles saber que es importante dormirse a cierta hora, y que es necesario entre todos hacer todo lo posible para conseguirlo. Pero no te presentes como una dictadora, permíteles también opinar y dar sugerencias, así ellos se sentirán escuchados, y tendrás mas probabilidades que se comprometan y cumplan con lo acordado. Usen recordatorios ya sean escritos, por computadora o como mejor les acomode para así animarse a seguir adelante con sus propósitos.

3. Sean constantes. Recuerda que según los expertos, se necesitan tres semanas para formar un nuevo hábito y al menos seis meses para que se realice en automático. Así que entonces, la paciencia y la consistencia serán lo que nos ayude a continuar, y a no bajar la guardia a causa de un momento de debilidad o cansancio. Claro que decirlo es más fácil que hacerlo, no te desanimes si llega un día que parezca que todo vuelve a lo mismo, vuelvan a platicar y asegurate de hacerlo sin falta al siguiente día. Elógialos cuando sin pedírselos hagan sus deberes, pero tampoco los critiques si llegan a fallar, anímalos y diles que aunque es difícil y pesado de principio, con el tiempo se amoldaran.

4. No grites. Es común guardarnos todo lo que les pasamos a nuestros hijos, hasta que llega el momento que explotamos y comenzamos a gritarles para luego sentirnos fatal. En lugar de llevarnos por nuestra frustración de ese momento, intentemos hablar con ellos desde un principio con firmeza y asertividad, haciéndoles saber que no estas dispuesto a repetir mas de una vez lo que les pides. Si existe alguna razón por la cual no lo pueden hacer cuando se los pides, que te expliquen el porque, y si es aceptable, dale un plazo, pero subráyale que no debe ni retrasarse más, ni repetirse. Cuando les comunicas amablemente pero con autoridad lo que les corresponde hacer, te evitará futuras confrontaciones verbales innecesarias, y le permitirá a tu adolescente a no esperar a que en verdad te enfurezcas para saber que ahora si va en serio.

Ser padre de adolescentes y pre adolescentes no es tarea sencilla, y más en una edad en la que ellos creen tener siempre la razón, por lo cual resulta siempre importante practicar el dialogo franco, pero al mismo tiempo firme que nos ayude a que ellos sepan que aunque les amamos y estamos dispuestos a ser sus amigos, ante todo somos sus padres y como tales, deben respetar las normas que se les establecen por su bienestar y el de toda la familia.

Si tienes alguna otra sugerencia te invitamos a compartirla con toda nuestra comunidad y así beneficiarnos todos en conjunto. Que tengan un feliz fin de semana y que lo disfruten siempre en el calor de la familia. Salute!

Los adolescentes y el idioma del dinero 2 (trabajado es mejor)

En el post anterior a este tema hablaba acerca de la necesidad de fomentar en nuestros niños y adolescentes sobre todo, la importancia de tener su primer presupuesto, y en base a este el que ellos hagan conciencia acerca de los gastos que deben pagar a diario, y la responsabilidad que significa el manejar dinero que no solo se les da por obligación de parte de uno como padre.

La realidad triste y dura es que muy rara vez de esto los chicos aprenden algo que no sea que si se les llega a acabar el dinero antes de lo previsto, en su presupuesto asignado por semana, quincena o mes vuelven a pedirnos lo que les hace falta y muchas veces sin pensarlo se los damos. ¿Qué hacer? ¿Cómo enseñarle a mi adolescente que uno no siempre puede darles dinero para todo lo que se les antoje, sin parecer egoístas o llegar a tener un gran sentimiento de culpa paterno?

En mi experiencia con mis propias hijas creo que el asignarles trabajos ya sea dentro o fuera de casa es lo mejor para empezar. Si son menores de edad muy difícilmente o más bien imposible sera que entren a un Mc Donlads u otro de esos negocios a realizar sus primeros pininos laborales. Tengo una amiga que incluso cuando su hijo cumplió los 16 años lo mando a trabajar de cerillo al super, y aunque a no muchos padres les agradaría la idea aquí lo importante es generar en los chicos la conciencia de que para poder disfrutar ganancias fáciles a veces hay que “ensuciarse” un poco. Ayudar en las labores de casa no debería ser una manera de pagar a nuestros hijos ya que es responsabilidad de cada miembro de la familia el participar en ello por el bien general, pero hay algunas “labores” que pueden ser la excepción y en ese caso “pagarles” por hacerlo.

Cortar el césped si es que tienen en casa o de otros, lavar los coches ya sean los propios o de los vecinos, sacar a pasear mascotas, cuidar niños (si es que tienen la paciencia), son algunas de las cosas en que ellos pueden muy bien participar y de paso ganar su primer dinerito, que créanme después de realizar cualquiera de las tareas que mencione antes, aprenderán a valorar peso por peso lo mucho o poco ganado.

Es bueno también mencionar que al crear en ellos una mentalidad que no todo lo nuevo comprado por impulso o moda es por lo general lo mejor, les ayudará a tener una percepción más clara y objetiva acerca de adquirir por necesidad, a gastar por simple compulsión. 

Como podrán ver, hacer de nuestros hijos adolescentes, individuos capaces de manejar sus primeras finanzas personales no es tan difícil y complicado, solo se trata de tener un poco de creatividad para que tanto nosotros como ellos hagamos de el uso efectivo del dinero y su tiempo, una magnifica oportunidad de aprendizaje y de paso que resulte en un ahorro para el presupuesto familiar.

Como siempre si tienen alguna idea o sugerencia extra para el tema, los invitamos a que las escriban, ya que todo es nos es bueno para aumentar el conocimiento en general y así compartir incluso experiencias. Que tengan un gran inicio de semana y continuamos en familia… Salute!

Bullying: Acoso y agresión infantil en aumento

Cuando uno era pequeño e íbamos a la escuela, era común que ya fuera en el recreo o a la hora de la salida, algún par de niños se agarraran a golpes para solucionar sus diferencias, o porque uno le dijo al otro algo que no le pareció. Por lo regular estos pleitos terminaban con la nariz sangrando, el uniforme lleno de polvo y claro, una visita inevitable a la dirección, junto con un castigo para sosegar a los pequeños rijosos. Sin embargo, casi 30 años después las cosas han cambiado, y mucho. Lo que antes eran pleitos comunes entre chavos se han convertido en todo un acoso verbal, físico e incluso psicológico, que ha llevado a que los que son victimas de ellos, se sientan totalmente acorralados y muchas veces incomprendidos por parte de sus padres y autoridades escolares. Ya no se trata solamente de arreglar diferencias fuera del salón de clases, sino que ahora cierto grupo de niños es agredido por otros de maneras tan crueles como diferentes, para así hacer de su día de escuela todo una experiencia terrorífica y sin final.

Lamentablemente el bullying es una práctica que pasa tan inadvertida por parte de padres y maestros, a causa del silencio ya sea auto impuesto por quien lo padece, o por medio de amenazas, que solo es hasta que ocurre algo más grave cuando se da uno cuenta de lo que estaba ocurriendo.

¿Que podemos hacer entonces como padres, maestros y autoridades para poner freno a esta cada vez más creciente ola de violencia escolar? Primeramente y como parte fundamental es el informarnos acerca de lo que es el bullying y de que maneras se presenta:

Bullying proviene de una palabra Holandesa que significa acoso, el cual es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico de una forma metódica y reiterada a lo largo de un tiempo determinado a una persona. El tipo más predominante es el emocional, en el cual la víctima es blanco de quienes lo acosan, de burlas, insultos o amenazas. Los protagonistas frecuentes de acoso escolar son niños en proceso de entrada a la adolescencia (entre 12-14 años) aunque ya se han registrado casos de niños acosadores desde los 4 años. Cuando el acoso se convierte en agresión física estamos en presencia de violencia escolar, en la cual el que la lleva a cabo, sume a su víctima por medio de golpes, y aprovechando de ser más fuerte o estando con más cómplices, en un estado de temor constante, además de otros tipos de secuelas como: tristeza, depresión, falta de apetito, miedos nocturnos, poca concentración en clase, negarse a asistir a la escuela, etc.  Una consecuencia extrema de estos síntomas puede llevar a quien la sufre de pensamientos suicidas como única vía de escape a sus agresores.

Ahora bien, una pregunta es el porque del bullying, ¿Cual es el objetivo o propósito al hacer sufrir a alguien indefenso? El objetivo al practicar el acoso escolar o bullying es el de simplemente intimidar, apocar, reducir, someter, aplastar, humillar y consumir a quien se convierte en víctima de los acosadores, dándole a estos una especie de control, dominación y placer al lastimarlo.

Se han identificado 8 tipos de acoso escolar:

  1. Bloqueo Social
  2. Hostigamiento
  3. Manipulación
  4. Coacciones
  5. Exclusión Social
  6. Intimidación
  7. Agresiones
  8. Amenazas

 Las causas de acoso escolar son varias, y van desde algún trastorno psicopatológico del agresor, el cual le impide sentir algún tipo de empatia ante el sufrimiento del acosado, hasta el tipo de entorno de la escuela misma que obstaculice de algún modo la sana convivencia de quienes asisten a ella, pasando incluso por factores de influencia externa como la televisión, los video juegos o que el mismo acosador sufra de violencia intrafamiliar, lo que lo llevaría a descargar sus frustraciones en otros.

Llegados a este punto la preocupación de los padres es la de buscar soluciones para evitar en lo posible la aparición de casos graves de acoso o agresión escolar, y las maneras adecuadas para enfrentarlo, brindando no solo ayuda a quien lo padece sino al agresor mismo. Aquí lo que es importante a destacar es la prevención la cuál se puede realizar en dos niveles:

  • Primaria: Esta quedaría como responsabilidad en los padres, los medios de comunicación y la sociedad en conjunto realizando acciones que promuevan el sano desarrollo de los niños por medio de platicas e información.
  • Secundaria: En la cual entrarían ya en forma, métodos concretos sobre los que son los principales involucrados en el bullying, como son los adolescentes, llevando a cabo junto con el profesorado las medidas pertinentes que permitan identificar y  tratar eficientemente el acoso escolar.

En conclusión: aunque las diferencias y conflictos entre los niños y adolescentes son algo natural y forman parte de su desarrollo y socialización, es importante el observar que estos no lleguen a convertirse en actos de violencia contra sus compañeros, identificando de manera oportuna tanto al agresor como al agredido, llevando a cabo tanto en la casa como en la escuela programas de sana integración y evaluaciones psicológicas que lleven a padres como a maestros a la detección oportuna del bullying y a que este sea detenido.

 Fuentes consultadas: http://es.wikipedia.org/wiki/Acoso_escolar

 

Educación Slow: Como enseñar sin presiones a nuestros hijos

Recuerdo que cuando era pequeña allá por los años setentas, era muy normal que de las 2:00 a las 4:00 pm se cerraran todos los comercios de mi ciudad para que los empleados pudiesen ir a comer y descansar un rato a sus casas, para luego regresar con los animos renovados a trabajar y salir a las 8:oo pm, hora en que cerraban hasta el día siguiente para abrir nuevamente a eso de las 10:00 am. Los fines de semana algunas tiendas cerraban temprano y otras los Domingos no abrían. Actualmente las cosas son muy diferentes, y el acelerado y cargado estilo de vida que ahora se nos ha impuesto, hace casi imposible el concepto de “descanso”, tanto de quienes trabajan en los centros comerciales como los que estan en oficinas. Muy pocas veces se concede un tiempo decente para ir y comer sin prisas, mucho menos para tomarse al menos 20 minutos de descanso. Las nuevas legislaciones laborales imponen a los empleados tiempos record de comida y descanso para cumplir con su jornada diaria, y muchas veces seguir así con ese ritmo toda la semana hasta hallar un día aleatorio para descansar, y que rara vez son los fines de semana. 

Esta nueva forma de “vida” ha afectado no solamente en lo laboral y personal, sino que también se ha extendido ya a las mismas familias que al tener horarios dispersos de trabajo y escuela que les impiden coincidir para comer, convivir o incluso verse durante el día, provoca que nos volvamos exigentes con nuestros itinerarios buscando cualquier excusa para mantenernos aun más ocupados de lo que ya estamos, y trasmitiendo esta agitada filosofía tambien a nuestros hijos en sus apenas iniciadas vidas.

Mandarlos a la escuela ya no es entonces suficiente, tenerlos según nosotros “entretenidos” en horarios de 24 x 7 durante casi todo el año en actividades de tipo extra escolar como natación, futbol, pintura, ballet, etc. E incluso la mujer embarazada que pone a su futuro bebe a escuchar a todo momento música clásica, provoca lo que se conoce como hipereducación, es decir, exigirle a los pequeños un rendimiento equiparable al de un profesional con años de experiencia. ¿El resultado? Fracaso e insatisfacción segura y permanente. A continuación analizaremos esta problemática y lo que los expertos recomiendan como sanas soluciones.

Razones y culpables del fracaso escolar.

No es ningún secreto que cada vez más alumnos desertan de las escuelas, sobre todo a nivel secundaria y preparatoria, año con año, dandose este fenomeno principalmente en los países ocidentales. Se han señalado como presuntos responsables a los sistemas educativos y a sus profesores, lo cual en realidad no tiene mucho fundamento, dado que en cada país y region los tipos y sistemas de enseñanza varían, y aun mejorandolos el problema persiste.

Por otra parte los profesores culpan a los alumnos, tachandolos de ser ociosos y sin metas. Lo cual tampoco es cierto, ya que se ha encontrado que estas nuevas generaciones de niños y jovenes nacen con una gran motivación para aprender cosas nuevas, son curiosos e inquisitivos y dispuestos a procurarse de cualquier información que les rodee . ¿Qué sucede entonces? Según las ultimas investigaciones realizadas, son la sobre estimulación y la sobre exposición a multiples actividades y la presión para ser perfectos, los que estan provocando que los niños se agoten en poco tiempo y se nieguen a seguir adelante.

¿Te suena familiar todo esto que estoy mencionando? Si es así es tiempo entonces de empezar a practicar la educación “slow down”, que quiere decir en pocas palabras, llevarse ligera la manera de educar y estimular a nuestros hijos. ¿Y cómo se lleva esto a cabo? te estarás preguntando. Simplemente se tratá de hacer cada actividad lo mejor posible, en lugar de lo más rápido posible. 

La educación lenta es un concepto desarrollado  por Carl Honoré, periodista canadiense que propone esta alternativa de enseñanza como una agradable manera  de beneficiar a los niños y a los padres, permitiendo desarrollar generaciónes de niños saludables no solo física sino tambien mentalmente, sin la presión de horarios rigidos y la saturación de actividades semanales. Dando como resultado, que en lugar de tener al final del día niños agotados y agobiados, no por el juego o la creatividad, sino por la cantidad exorbitante de tareas escolares, además de las múltiples actividades que tienen después de salir de clases, niños descansados y felices, que verán la actividad más sencilla de una manera divertida y sin la presión obligada de hacerlo “perfecto”. 

Lamentablemente a veces se nos olvida que lo poco es bueno, y pensamos equivocadamente que lo mejor va de la mano de palabras como caro, sofisticado y de marca. Si aprendemos primeramente nosotros mismos a buscar espacios y horarios para compartir con nuestras familias, procurandonos actividades que nos unan y diviertan en lugar de solo “pasar el tiempo”,  estaremos dando los principales pasos para vivir de manera lenta y satisfactoria en lugar de rápida y sin sentido. Recuerda que tus hijos valoran y aman cada minuto pasado a tu lado, así que prefiere siempre el tiempo de calidad pequeño pero con amor e interes, al de mucha cantidad sin interacción con ellos. Los niños crecerán y los videojuegos  o juguetes caros se les olvidarán, pero jamas apartaran de su memoria los momentos pasados a tu lado. No olvides que en todo esto el equilibrio es la palabra clave para así lograr una mejor calidad en la educación de nuestros chicos. ¿Te animas a ser “slow” en lugar de vivir “fast and furious”? 

Como siempre agradezco sus comentarios y sus sugerencias, y si este artículo es de su agrado recomiendenlo a sus conocidos. Gracias y hasta la siguiente… Salute!

 Fuente consultada:

Revista Salud Alternativa. Edición 02/10

Cursos de Verano: “Papá, mamá ¡Me aburro en casa!”

Ya estamos en cuenta regresiva y le quedan a nuestros peques unos cuantos días de clases para por fin salir de vacaciones y descansar de un año de labores escolares. Sin embargo, al mismo tiempo viene el también famoso dilema para los que somos papás, porque al ser vacaciones solo para los niños y no para nosotros (ya que el trabajo para uno sigue), viene como cada año la disyuntiva de decidir si el  niño toma o no alguno de los muchos cursos de verano que se ofrecen para que así este no se aburra, o se la pase haciendo alguna travesura que los ponga en peligro.

Los cursos de verano nacieron en respuesta a una necesidad para el entretenimiento de los niños durante sus vacaciones;  además de permitirles contar con espacios donde estuvieran protegidos, y de ofrecerles la opción de entretenerlos, divertirlos y educarlos, todo al mismo tiempo.

La realidad es que no todos contamos a veces con el presupuesto para poder mandarlos a un buen curso de verano, ya que los precios pueden oscilar entre los $500.00 semanales hasta los $2,000.00 dependiendo de que y quien los ofrezca. Y pueden ser desde talleres artísticos o de regularización académica hasta campamentos deportivos o recreativos en lugares abiertos.

Aun así, la idea de imaginar a nuestros hijos sentados durante horas frente al televisor con el video juego, o en la computadora mientras acaban sus vacaciones, que son de aproximadamente un mes y medio, tampoco nos resulta nada atractiva, ya que eso significa ademas del sedentarismo y el estar sin ningún tipo de actividad física, el de pasársela comiendo a lo largo del día pura comida chatarra. 

Afortunadamente ya existen en muchas ciudades de la República Mexicana lugares accesibles económicamente y que son financiados por los gobiernos municipales y estatales, en los cuales los niños pueden disfrutar de actividades tales como danza, pintura, natación, fútbol, etc. y que representan una gran ayuda en estos tiempos difíciles.

Aún así, ya sea que pagues por un curso privado o te decidas por uno del gobierno de tu ciudad, siempre es bueno tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Que sea atractivo para los niños y donde se sientan a gusto. Nunca debe imponerse algo solo por el gusto del papá.
  • El lugar en donde se realicen los cursos de verano, debe contar con amplia experiencia y prestigio comprobables.
  • Este debe cubrir los lineamientos que marcan las diferentes autoridades locales o federales.
  • El curso debe contar con gente debidamente capacitada y calificada, que tenga experiencia en el manejo de cursos de verano. Si como padre no estas seguro de este punto, para cerciorarte, puedes hacer la siguientes preguntas:

1. ¿Cuantos años tienen de impartir cursos de verano?

2. ¿Quiénes son los encargados de tratar directamente con los niños?

3. ¿Quién es el supervisor de los maestros?

  • Verificar que en el lugar donde se realicen los cursos, cuenten con instalaciones adecuadas para la realización de las actividades. asegúrate de que no sea una casa, taller o espacio que se acondicionó sólo para la temporada.
  • Cerciorarse si con el costo del curso hay alguna póliza de seguro en caso de accidente y como aplica.
  • Que el lugar cuente (según sea el caso) con doctor, enfermera y botiquín de emergencia. Es indispensable también señalarle al maestro quien se encargará de su hijo, las enfermedades que padezca o si está bajo algún tratamiento médico; indicarle el horario y la dosis, así como el nombre y teléfono del médico o persona responsable.
  • Debe contar con elementos de vigilancia que controlen la entrada y salida de las personas a las instalaciones. Lo mismo aplica si al ser instalaciones deportivas cuentan con vestidores y accesos únicamente para los niños.
  • asegurarse de que los niños sean recibidos y entregados directamente por el maestro o encargado, y que para recogerlos sea necesario mostrar algún tipo de identificación o credencial proporcionada al inicio del curso.

Como ven, saber buscar un lugar que sea bueno, bonito, barato pero sobre todo seguro para nuestros hijos no es tan imposible si nos dedicamos con esmero a encontrarlo, y siempre será de gran ayuda para quienes trabajan, el poder dar a las vacaciones infantiles un toque divertido o didáctico para que no se pasen un verano en blanco y aburrido. Recuerden que no se trata de deshacerse de los niños, sino de que ellos mismos encuentren una motivación al realizar la actividad de su preferencia. Teniendo esto en mente no me resta más que desearles unas increíbles vacaciones y que aparte de los cursos de verano, ocupen también este tiempo de descanso escolar para convivir y estrechar lazos con sus peques. Siganos mandando sus opiniones y comentarios que son como siempre gratamente recibidos. Hasta la proxima… Salute!

 

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